domingo, 5 de junio de 2016

Matrimonios infantiles

Los matrimonios infantiles son una tragedia que los niños, y especialmente las niñas, viven diariamente en algunos países del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día se llevan a cabo en el mundo 39.000 matrimonios infantiles, una cifra terrible si tenemos en cuenta de lo que estamos hablando.

Sin embargo, es complicado saber la cantidad exacta de estas uniones que tienen lugar en todo el mundo, pero se sabe que el matrimonio antes o durante la pubertad es bastante frecuente en distintas zonas de Asia y África, pero especialmente en países como Afganistán, India, Irán, Nepal, Pakistán, Angola y Burkina Faso.


Motivos de los matrimonios infantiles

Cada 3 segundos una niña es obligada a casarse
La pobreza, la tradición y la falta de medios para acceder a la educación, son los principales motivos de estas tempranas uniones. Y uno de los puntos más importantes para impedir estos sucesos es que los niños y niñas puedan estudiar, puedan ir al colegio y puedan decidir.




El caso de las niñas es, como casi siempre, el más cruento. Para las familias las niñas son un problema a nivel económico, y unirlas en matrimonio es la manera que tienen de quitarse ese “peso” de encima. Asimismo, se cree que la niña tendrá un hombre que la cuidará. Desgraciadamente pocas veces ocurre, y lo que sucede es que se condena a la niña a una vida de malos tratos y abusos de todo tipo. En realidad, lo que se busca con estos matrimonios es garantizar la sumisión de la mujer, tener una criada en el hogar y una madre para los hijos.


Consecuencias de los matrimonios infantiles

Para las niñas estas uniones forzadas son muy negativas, a nivel psicológico y físico. Abandonan los estudios y se ven enfrentadas a embarazos tempranos que les provocan complicaciones frecuentes, incluso su propia muerte o la del bebé.

El maltrato también es habitual, y si la joven opone resistencia a contraer matrimonio o tiene la osadía de enamorarse de un chico de su edad, puede acabar asesinada por su propia familia.



La vulneración de los Derechos

A pesar de que en la mayoría de estos países las leyes fijan la edad mínima para contraer matrimonio en los 18 años, se siguen celebrando uniones con niños, y sobre todo con niñas, que en ocasiones ni siquiera han cumplido los diez años de edad.

Se siguen costumbres y tradiciones dañinas que son impuestas como una obligación perenne, sin tener en cuenta el daño y el sufrimiento que provocan. Los matrimonios infantiles forman parte también de esas tradiciones, como la ablación o tantas otras. Tradiciones estúpidas, absurdas, que solo sirven para poner en peligro la vida de los niños o llenarla de angustia y sufrimiento, vulnerando todos sus derechos.


Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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