miércoles, 11 de abril de 2018

Trata de personas, la esclavitud del siglo XXI

La palabra plagio, deriva del latín plagium, que significa robar o secuestrar esclavos. Sin embargo, en la Antigua Roma esta expresión solo se utilizaba cuando los secuestrados eran “libertos”, es decir, antiguos esclavos que habían conseguido la libertad.

En pleno siglo XXI, la esclavitud sigue tan viva como en tiempos pasados. Vestida con nuevos ropajes y camuflada de mil maneras, es el infierno donde viven millones de personas.

La trata de seres humanos es uno de los delitos que más dinero mueve, tras el tráfico de armas y por delante ya del tráfico de drogas. Estas personas pueden derivar hacia la explotación laboral o sexual, hacia la mendicidad o hacia cualquier otra manera de esclavitud.


Trata de seres humanos

Este macabro negocio mueve cifras ingentes de dinero, que según un informe de la ONU, están entre los 7 y los 12 billones de dólares anuales. Afecta a cerca de tres millones personas, de las cuales casi el 50% son menores. Según Amnistía Internacional, en España entran anualmente entre 40.000 y 50.000 personas relacionadas con la trata de seres humanos.

Estas organizaciones delictivas establecen estrechas relaciones con diferentes formas de delincuencia organizada, como el tráfico de drogas y de armas.

Generalmente, las personas captadas son víctimas de la pobreza, los conflictos armados, los desastres naturales, la discriminación de cualquier tipo o la inestabilidad política. Se las capta con amenazas, coacciones y engaños, para más tarde impedirles la huida usurpándoles la documentación y obligándolas a pagar los costes que hipotéticamente han contraído con sus captores por gastos de desplazamiento y alojamiento, lo que las mantiene en un estado de esclavitud perpetua.

Trata de mujeres y explotación sexual


Como ocurre casi siempre, las mujeres y las niñas son las más perjudicadas en este sucio negocio, cuya raíz es la desigualdad entre hombres y mujeres, tanto en los países ricos como en los pobres. La esclavitud sexual es usualmente el destino que les espera, en un mundo donde pertenecer al sexo femenino es, en ocasiones, tener un boleto ganador cuyo premio es una vida en el infierno.


Trata de mujeres

La prostitución es la siguiente parada para estas mujeres, que después de una media de tres años son “vendidas por sus dueños” a clubes mediocres donde seguirán su cruel trayectoria.

La pobreza, la corrupción de los gobiernos y la desigualdad de los países pobres,  son el mercado ideal donde se “compra” a estas mujeres y niñas para el gran negocio del sexo. Un negocio que tiene cientos de cómplices que lo facilitan o simplemente miran hacia otro lado por dinero.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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