jueves, 28 de julio de 2016

Lapidación, la muerte cruel

La lapidación se practica desde tiempos inmemoriales. En el Antiguo Testamento, Deuteronomio, se la cita en multitud de ocasiones. Es una pena que se aplica en algunos países musulmanes a las personas que han tenido relaciones extramatrimoniales.


Amnistía Internacional

La sharía, ley sagrada del Islam que recoge un conjunto de normas que deben seguir las personas, condena a muerte por lapidación a casados, divorciados, separados y hasta a viudos que hayan cometido adulterio.

No se tiene constancia exacta del número de muertes que se llevan a cabo de este modo, ya que en muchos casos se realizan en el más absoluto secreto y no llegan a la opinión pública.



Qué es la lapidación

Las leyes de los países donde se contempla esta pena capital, explican que se debe enterrar a los hombres hasta la cintura y a las mujeres hasta el pecho, para a continuación lanzarles piedras que deben ser de un tamaño considerable, pero no tan grandes para provocarles la muerte de inmediato. Es obvio, y a esa conclusión llegan todos los defensores de los derechos humanos que luchan por su abolición, que lo que se pretende es provocar el mayor sufrimiento posible. Además, las mujeres, como ocurre en muchos otros casos, son quienes más la sufren por su mayor indefensión y vulnerabilidad en ese tipo de sociedades.


En qué países se aplica la lapidación

Esta terrible práctica todavía está patente en las leyes de Arabia Saudí, Irán, Nigeria, Somalia, Sudán, Pakistán, Emiratos Árabes, Afganistán y en algunas zonas de Indonesia y Yemen. Sin embargo, los países donde se tiene constancia de su aplicación a día de hoy son Nigeria, Indonesia, Somalia e Irán, siendo este último donde hay más información al respecto.

En algunos de estos países los juicios no cumplen las garantías para defender al supuesto acusado y en otros directamente no existe juicio alguno. La locura es tal, que lleva a aberraciones como el caso que se dio en el año 2008 en Somalia, donde una niña de apenas 13 años fue lapidada después de denunciar su violación.


Leyes arcaicas

Estas prácticas aberrantes y primitivas, basadas en tradiciones absurdas y crueles, y que además castigan el que dos personas adultas tengan relaciones sexuales libremente, mantienen a determinadas sociedades en la ignorancia y a los pueblos agazapados por el terror, con la intención de hacer más fácil la manipulación de las personas, especialmente de las mujeres. Es obvio, que cuanto más asustada está una sociedad, más sencillo es controlarla.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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